catala espanol
Facbook Facebook Facebook

Salvador Giménez Valls

Salvador Giménez Valls

17 de junio de 2018

Todos sois conocedores de algún centro educador de tiempo libre, esplai o agrupación empeñada en completar la formación de niños y jóvenes que reciben en las aulas. Algunos habréis participado en vuestro proceso formativo o habréis colaborado como monitores. La misma sociedad promueve iniciativas de educación no formal y dedica constantes esfuerzos personales y materiales para que la infancia y la juventud tengan un desarrollo armónico en el amor a la naturaleza, el fomento de las virtudes humanas y el diálogo permanente con compañeros y monitores.

También la Iglesia se ha preocupado del tiempo libre y abundan parroquias y colegios que mantienen viva la tradición de educar en este ámbito. Lo ha hecho siempre construyendo colegios y formando espléndidos claustros de profesores que, con los padres de alumnos, impulsan el proyecto educativo cristiano. Cada vez se cuenta con mayor número de laicos que participan del carisma de la institución que les acoge y tratan de ser coherentes con su fe dando lo mejor de sí mismos al resto de miembros de la comunidad educativa. Llegan incluso a dedicar tiempo fuera del horario escolar, en tardes o en fines de semana, para complementar la formación de los alumnos.

Muchos podemos manifestar nuestra alegría y satisfacción por esta actividad típicamente educativa y agradecemos a quienes la hacen posible. Me parece que la gratitud es compartida por los padres, familias en general y responsables de enseñanza y tiempo libre. La Iglesia, además de alentar a personas entregadas a la educación y promover la formación permanente de los educadores, ha elaborado gran cantidad de documentos que sirven de soporte teórico y de reflexión pastoral para todos los miembros de la comunidad educativa. También con ideas y proyectos para el tiempo libre que han supuesto una gran ayuda para programar y organizar las actividades lúdicas de los centros de esplai y de la Fundación Verge Blanca de nuestra diócesis.

En ese sentido he leído estos días un pequeño estudio que ha publicado el último número de la revista de Cáritas española y me ha parecido tan interesante que os lo recomiendo a todos. Lleva un título muy sugestivo y se refiere al tema que hoy estamos planteando: Educar al humanismo solidario. Para construir una “civilización del amor” 50 años después de Populorum Progressio La autoría es de la Congregación para la Educación Católica. Brevemente os resumo su contenido con los epígrafes en los que se divide su contenido. Empieza con una introducción en la que recuerda la encíclica Populorum progressio en la que se anunciaba a los hombres y mujeres de buena voluntad el carácter mundial que la cuestión social había asumido. Un primer punto dedicado a describir en los escenarios actuales las múltiples crisis que atraviesa el mundo contemporáneo para pasar, en un segundo punto, a un comentario sobre humanizar la educación, que no se limita a ofrecer un servicio formativo, sino que se ocupa de los resultados del mismo en el contexto general de las aptitudes personales, morales y sociales de los participantes en el proceso educativo. En el punto tres desarrolla la cultura del diálogo para afrontar los desafíos de la convivencia multicultural. A continuación habla en el punto cuatro sobre un aspecto de mucho interés, globalizar las esperanza, una misión que se cumple a través de la construcción de relaciones educativas y pedagógicas que enseñen el amor cristiano, que generen grupos basados en la solidaridad, donde el bien común esté conectado virtuosamente al bien de cada uno de sus componentes. Otro punto lo titula, hacia una verdadera inclusión, los fines de la integración social, para acabar insistiendo en lo que llama la creación de redes de cooperación y las prospectivas cara al futuro.

Un itinerario que, con seguridad, pueden desarrollar nuestros centros de tiempo libre.   

 

ir atras - anar enrera - go back
La voz de la iglesia
subir arriba
Este sitio utiliza cookies, puedes ver la política de cookies, aquí -
Política de cookies +