El miércoles 15 de julio de 2020, los Obispos que forman la Conferencia Episcopal Tarraconense (CET) han celebrado la reunión número 238 de la Conferencia en la Casa de la Iglesia de la Diócesis de Sant Feliu de Llobregat, en la que han podido participar todos de forma presencial, salvo Mons. Salvador Giménez, obispo de Lleida, que lo ha hecho telemáticamente debido al confinamiento de la comarca del Segrià.

1. Los Obispos de Cataluña han reflexionado sobre el retorno a la normalidad de la vida social y pastoral en las diez Diócesis que forman la Conferencia Episcopal Tarraconense, después de haberse declarado el estado de alarma por causa de la pandemia del Covid19, y han emitido una Nota que se adjunta al final de este Comunicado.

2. Tal como se había anunciado, los días 25 y 26 de julio en las catedrales de todas las Diócesis se celebrarán las misas funerales por los que han muerto durante la pandemia del Covid19. En la Diócesis de Solsona ya se celebró en el mes de junio y la Diócesis de Lleida ha aplazado la celebración, debido a las medidas sanitarias aplicadas en ese territorio. Serán unas celebraciones en las que también se rezará por las personas mayores y los ancianos, así como por todas aquellas personas y colectivos que han atendido a los enfermos y aliviado el sufrimiento de los afectados por el coronavirus y sus familiares, o han hecho que los servicios esenciales siguieran funcionando.

3. Los Obispos han recibido la visita de la Hna. Milagros López Gutiérrez, presidenta de la Asociación de Centros Sociosanitarios Católicos de Cataluña y de Mn. Josep Vidal Perelló, diácono permanente del Arzobispado de Barcelona, ​​presidente de la Asociación empresarial CESOC, que les han expuesto cómo se ha vivido la pandemia en las residencias de ancianos, desde que se declaró el confinamiento hasta el día de hoy. Han explicado el trabajo que se ha llevado a cabo, muchas veces sin los suficientes recursos sanitarios, y también cómo el personal que trabaja en estos centros ha realizado una extraordinaria atención a los residentes y a sus familias. Señalaron asimismo las dificultades de todo tipo que esta situación ha supuesto para las residencias de ancianos.

Los Obispos han agradecido la información y los han animado a continuar haciendo un buen trabajo de asistencia y dignificación de los ancianos. También piden a los responsables del Gobierno que faciliten toda la ayuda necesaria a las personas mayores y a las residencias de ancianos en estos difíciles momentos, para que no se repita la falta de materiales y de personal que se ha dado en algunos momentos de la crisis.

4. Han recibido también la visita de la Sra. Montserrat Esteve, directora del programa Signes dels Temps de Televisió de Catalunya, que les ha presentado el proyecto para la nueva etapa de este veterano programa televisivo. El programa se estrenó en Televisió de Catalunya en 1986 y desde entonces se ha mantenido 33 años en antena de manera continuada. La Sra. Esteve ha explicado que el programa es un espacio abierto y cercano sobre la actualidad de la Iglesia, con protagonistas de aquí y de todo el mundo que trabajan para defender los derechos humanos, la cultura de la paz y la no violencia y la sostenibilidad del planeta, así como para dar a conocer la espiritualidad cristiana y la rica vida pastoral de la Iglesia Católica.

5. Los Obispos han recibido información de la Memoria de las actividades del Secretariado Interdiocesano de Juventud (SIJ) durante el curso 2019-20, tanto las que se realizaron antes de la declaración del estado de alarma, como las que se han hecho telemáticamente y a través de las redes sociales durante el tiempo del confinamiento.

6. Han tratado también diversas cuestiones relativas a la economía de las diócesis catalanas, la liturgia y la catequesis.

Han terminado la reunión invocando a Santa María, Madre de la esperanza, Madre de la misericordia y Consuelo de los migrantes, nuevas advocaciones que el Papa Francisco ha incorporado a las letanías lauretanas que rezamos en el Santo Rosario.

Nota de la Conferencia Episcopal Tarraconense

1. En estos momentos de desconfinamiento animamos a los fieles católicos a volver, de forma presencial, a la celebración de la Eucaristía dominical, que es la Pascua semanal de los creyentes y el alimento de vida eterna que sostiene nuestra vida cristiana. El Catecismo de la Iglesia Católica nos recuerda que «la participación en la celebración común de la Eucaristía dominical es un testimonio de pertenencia y de fidelidad a Cristo y a su Iglesia. Los fieles proclaman así su comunión en la fe y la caridad. Testimonian a la vez la santidad de Dios y su esperanza de la salvación. Se reconfortan mutuamente, guiados por el Espíritu Santo.» (CIC nº 2.182).

2. Conviene recordar que los fieles que, por enfermedad o cualquier otra causa grave -como puede ser la que todavía estamos viviendo en muchas regiones y comarcas-, se ven impedidos de asistir a las celebraciones litúrgicas, que procuren unirse de la mejor manera posible a la celebración de la Misa dominical, preferiblemente con las lecturas y oraciones previstas en el Misal para ese día, así como con el deseo de la Eucaristía y la recitación de la oración de la «comunión espiritual». La retransmisión televisiva, radiofónica o por otros medios de la Eucaristía ha sido durante esta pandemia y lo sigue siendo una preciosa ayuda, sobre todo si se completa con el generoso servicio de los ministros extraordinarios que llevan la comunión eucarística a los enfermos.

3. Reunirse para la Eucaristía y sobre todo en el domingo, el Día del Señor, más que como un precepto, debe ser vivido como una exigencia inscrita profundamente en la existencia cristiana. Es de importancia capital que cada fiel esté convencido de que no puede vivir su fe, con la participación plena en la vida de la comunidad cristiana, sin tomar parte regularmente en la asamblea eucarística dominical (cf. S. Juan Pablo II, Dies Domini nº 81).

4. Asimismo, los Obispos piden a los católicos que cumplan con las disposiciones de las autoridades y que en cada región sanitaria sigan con responsabilidad las recomendaciones que se vayan dando para prevenir y combatir la pandemia del Covid19, y especialmente las disposiciones y orientaciones pastorales que en cada Diócesis haya determinado o determine el Obispo propio.

  

Sant Feliu de Llobregat, 15 de julio de 2020